domingo, 27 de enero de 2013

Doce

Es una noble tarea estar "al servicio de la vida eterna". Hacerlo desde el siglo XVII muestra a la vez  continuidad y perseverancia. El mensaje de las letras rojas lo completa el de las talladas en el arco: "Y solo acaba la despedida cuando en la vida verdadera acaba este largo morir que llaman vida".